La cirugía podológica incluye toda la cirugía del pie. Ésta soluciona problemas que van, desde el tratamiento quirúrgico de alteraciones en las uñas como: uñas encarnadas, uñas engrosadas, ...; alteraciones dérmicas como: papilomas (verrugas plantares), quistes, ...; alteraciones en los dedos como: dedos en garra, dedos en martillo, helomas interdigitales, juanetes, neuromas, espolón calcáneo, fascitis plantar, …

Esta cirugía se realiza con anestesia local, permitiendo al paciente caminar inmediatamente después de la intervención, pudiendo así desplazarse a su domicilio, sin necesidad de ingreso hospitalario. Se usan técnicas poco agresivas y que intentan respetar al máximo las estructuras del pie para conseguir así una rápida recuperación postoperatoria no dolorosa.

Antes de la intervención y dependiendo de la patología se realizan una serie de pruebas complementarias que nos asegurarán que la intervención se realice sin complicaciones y de esta forma minimizamos los riesgos que puede tener cualquier cirugía